Un domingo inusual
Editorial
Los domingos suelen ser días de descanso, de encuentros familiares y de recogimiento espiritual en las iglesias. Pero el de ayer fue distinto. Fue un domingo inusualmente silencioso, marcado por la ausencia casi total de ciudadanos en los centros electorales. En lugar de acudir a votar, muchos optaron por quedarse en casa o salir a trotar en los espacios públicos.