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Eddie A. Ramírez S.

Apreciaciones sobre la Pdvsa 1976-2002

Eddie A. Ramírez S.

El petróleo y el gas seguirán siendo de vital importancia para Venezuela en las próximas décadas. Visualizar el futuro amerita evaluar la actuación de Pdvsa, empresa que está próxima a cumplir 46 años. Sobre la misma se han dicho verdades, medias verdades y mentiras, casi siempre dependiendo de la inclinación política de quienes las predican. En este artículo nos referiremos solo al período 1976-2002.

Apreciaciones negativas: 1- Pdvsa se convirtió en un Estado dentro del Estado o en un meta estado, en una caja negra que no rendía cuentas y determinaba la política petrolera pasando por encima del Ministerio respectivo. 2- La adquisición de refinerías en el exterior fue una estafa a la nación, no se alimentaban con petróleo venezolano y cuando se enviaba nuestro crudo se hacía con descuento; además que esos recursos se han debido invertir en Venezuela. 3- Los convenios operativos, mediante los cuales se otorgaron contratos a empresas privadas fueron otra estafa, ya que los costos de producción eran mucho más altos que los de Pdvsa. 4- La empresa no se preocupó por realizar aportes al desarrollo nacional. 5- Los costos de la empresa eran altos y había exceso de personal.6- La meritocracia es un mito, los ejecutivos de Pdvsa actuaban al servicio del capital petrolero internacional y de sus propios intereses. 7- El paro petrolero de abril 2002 y el cívico de diciembre de ese mismo año fueron promovidos por el capital petrolero internacional y los interese de Estados Unidos. 8- Los trabajadores que participaron en los paros lo hicieron por motivos políticos y en el de diciembre 2002 desaparecieron activos valiosos, destruyeron infraestructura y base de datos.

Apreciaciones positivas: 1- Los planes y resultados de Pdvsa fueron aprobados por el accionista, representado por Ministerio de Energía y Minas, los presidentes de la empresa fueron designados por mérito, pero con cierta afinidad con el presidente de la república y había algún que otro director cercano al partido de gobierno. La Contraloría General de la República tenía una Oficina delegada en Pdvsa. Además, el Congreso Nacional y, posteriormente, la Asamblea Nacional, interpelaban a las autoridades de la empresa. Esta presentaba puntualmente un Informe Anual de Gestión. 2- La política de adquirir refinerías en el exterior, estrictamente comprar mercados, fue aprobada por el accionista. La misma fue diseñada para colocar nuestros crudos pesados cuando aumentara la producción. Lamentablemente, esta estuvo restringida por las cuotas fijadas en la OPEP para favorecer precios altos. Por contar con grandes reservas, nuestra política debió ser aumentar producción, lo cual favorecía el desarrollo de la población alrededor de las áreas petroleras.3- Efectivamente, los convenios operativos tenían costos de producción más elevados. Algunos dicen que era por la naturaleza de los campos, los cuales no eran el lomito. Este es un punto que debe dilucidarse. 4- El objetivo de Pdvsa es generar recursos para el fisco. Sin embargo, como cualquier empresa, tenía programas de responsabilidad social poco publicitados, apoyando la educación, salud, cultura, agricultura, ambiente e infraestructura general. Quizá el CIED y el Intevep han podido tener menor dimensión y apoyarse más en nuestras universidades. 5- Efectivamente, con la fusión de las filiales verticalmente integradas había personal sobrante. Gradualmente se estaba reduciendo.

Apreciaciones políticas: Los puntos 6, 7 y 8 son evidentemente políticos. En los mismos influye, lamentablemente, el fanatismo propio del socialismo siglo XXI. Discutir con fanáticos es quizá perder el tiempo. Sin embargo, hay que dejar testimonios para la presente y futuras generaciones.

El paro petrolero de abril 2002 surgió espontáneamente como reacción a la intención del presidente Hugo Chávez de utilizar a Pdvsa como soporte de su proyecto político. En febrero del 2002 designó a Gastón Parra como presidente de Pdvsa, distinguido profesor universitario, pero sin conocimientos gerenciales, ni petroleros y militante de la extrema izquierda. Sin embargo, no fue protestado por los trabajadores. El 26 de febrero fueron nombrados siete directores internos y tres externos. Solo objetamos a cinco de los internos, compañeros con buena hoja de servicio, pero sin credenciales suficientes para ser directores. Se realizaron gestiones infructuosas para evitar el conflicto. A Gastón Parra se le solicitó que revirtiera los nombramientos y a los objetados a que renunciaran para evitar el conflicto, pero esas gestiones fracasaron.

De los 63 altos ejecutivos de Pdvsa y filiales solo nueve, incluidos los cinco directores objetados, no se sumaron a la protesta. En todas las áreas el personal se organizó para defender la meritocracia, eligiendo a 74 delegados. Ningún político, ni extrabajador de Pdvsa, mucho menos intereses foráneos influyeron en las protestas. El paro se inició el 4 de abril y culminó con la gran marcha del 11 de abril, la masacre y la renuncia de Chávez a petición de la Fuerza Armada.

Cuando regresó al poder pidió perdón y reincorporó a los siete despedidos y a los jubilados. Designó a Alí Rodríguez, antiguo guerrillero castro- comunista, y se inició una persecución en contra de los principales actores de abril. Los partidos políticos, la CTV y Fedecámaras convocaron un paro cívico el 2 de diciembre. Ese día se sumaron al paro, por decisión individual, principalmente los trabajadores administrativos. Al terminar el día era evidente que la huelga no tenía el éxito esperado y, probablemente, se hubiese suspendido. El gobierno agredió a los petroleros en una pequeña concentración en Chuao, los capitanes de buques de Pdv Marina se sumaron al paro, Alí rodríguez convocó a los paramilitares rojos a las instalaciones de la empresa y destituyó a los gerentes generales de las áreas que estaban en sus puestos dentro del Plan de Contingencia, todo lo cual intensificó el paro. Las instalaciones fueron entregadas al gobierno en perfecto estado, lo cual le permitió reactivar rápidamente la producción y refinación, lo que demuestra que son falsas las acusaciones de sabotaje. A partir del 2003, los despidos masivos, la designación de presidentes, directores y gerentes ineptos, falta de inversión y corrupción quebraron a Pdvsa.

Como (había) en botica:

El gobierno interino debe investigar las denuncias sobre Monómeros Colombo-Venezolanos y exigir a su directiva que aclare la situación.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

Disparar a discreción

Eddie A. Ramírez S.

Disparar a discreción, es decir según criterio propio, se justifica solo en pocos casos. Por ejemplo, si un pelotón de soldados es emboscado, cada uno de sus miembros decide motu proprio cuándo disparar y en qué dirección, o el jefe de la unidad les otorga la libertad de proceder. Por el contrario, las más de las veces el comandante ordena hacia qué dirección y en qué momento debe abrirse fuego. En esta lucha por la democracia, los civiles solo disponemos del arma de la palabra para denunciar los atropellos de la dictadura. Lamentablemente, algunos demócratas consideran que lo importante es disparar. No importa si es al enemigo o a los suyos. A veces dicen falacias, medias verdades o dan declaraciones que no suman. Todos tenemos el derecho y el deber de criticar a nuestros dirigentes, pero sin descalificarlos cuando no coincidimos. Los excelentes artículos de Carolina Jaimes, Mari Montes y de Soledad Morillo deberían ser la pauta. Hay varios tipos de ciudadanos que disparan a discreción.

Los despreciables: son aquellos que para descalificar a determinado opositor se valen de la bajeza de hacer referencia a su inclinación sexual, sea o no cierta. Es inadmisible que hoy en día se utilicen argumentos homofóbicos, como en recientes artículos de un expolicía con nombre de soberano inca y de otro atorrante con apellido de esquina caraqueña. Ambos despreciables.

Los frustrados: son aquellos que se sienten molestos porque nadie ha podido sacar al régimen. Quizá nunca se han preocupado por la política, pero ahora sufren la situación desastrosa de los gobiernos de Chávez-Maduro. Disparan a discreción a los dirigentes de la oposición. No discriminan. Califican de corruptos, vendidos, colaboracionistas o complacientes a los dirigentes que predican que se requiere dialogar, negociar, votar o abstenerse.

Los serrucha pisos: se consideran los salvadores de la patria. Están convencidos de que solo ellos pueden sacar a Maduro y a sus compinches. Están informados de que el presidente legítimo Guaidó es quien tiene el reconocimiento de varios países y quien está relativamente mejor ubicado en las encuestas, pero esos les parecen detalles de poca monta. En este grupo hay gente luchadora en contra del régimen. Uno quisiera pensar que actúan de buena fe porque los aprecia, pero, a sabiendas de que son inteligentes, queda la percepción de que proceden así por considerar, equivocadamente, que les reporta beneficios políticos. Predican que el gobierno interino ya está muerto, pero no tienen una opción viable para sustituirlo. Desearíamos que, incluso en beneficio de ellos mismos, fuesen más prudentes en sus declaraciones.

¿Por qué algunos disparan a discreción?: Desde luego hay quienes actúan de mala fe, como son los llamados alacranes. Este calificativo no se debe a que hayan participado en la farsa electoral de las parlamentarias, ya que algunos lo hicieron pensando que era la única opción. Son alacranes por sus declaraciones a favor del régimen o por haber aceptado que el Tribunal Supremo de Justicia les regalara las tarjetas de los partidos a los que pertenecían como miembros de segunda categoría. También son alacranes quienes se congraciaron con el régimen para obtener la legalidad de partidos de maletín. Sin embargo, tenemos la percepción que la mayoría de los usuarios de las redes disparan a diestra y siniestra por estar desorientados.

¿A qué se debe esta proliferación de compatriotas que abren fuego a discreción? Dejando de lado a los corruptos alacranes, pareciera que los compatriotas que disparan a discreción es por falta de comando con suficiente autoritas que guie hacia quién disparar, cuándo y con qué tipo de arma cívica. Este es un problema que se inició con la llegada de los rojos al poder. Los ciudadanos perciben que los líderes de entonces no actuaron con coraje para impedir la inconstitucional Asamblea Constituyente. Algunos tardaron en aceptar que Chávez violaba la Constitución y que había presos políticos, por lo que perdieron credibilidad. Sin embargo, tampoco la nueva generación ha logrado enamorar a los venezolanos, lo cual cuesta explicar.

¿Qué hacer?: La negociación está en marcha. Al frente de la misma está Gerardo Blyde, quien merece nuestra confianza. Ojalá logre unir al resto de nuestros representantes. Conseguir condiciones electorales de acuerdo con los estándares internacionales debe ser el objetivo primordial. Si el régimen no acepta, la negociación no debe continuar. Caso de que se logre, el segundo objetivo sería que acepte nueva elección parlamentaria y presidencial. De no haber acuerdo sobre estos dos últimos puntos, habría que exigir compromiso de fecha para realizar un referendo revocatorio presidencial sin trabas para la recolección de firmas. Los puntos de los presos políticos, de los exiliados y de la ayuda humanitaria no pueden obviarse. De nuestro lado es imprescindible prepararnos para las regionales, seleccionando candidatos apoyados por todos. En el supuesto de que la negociación fracase, la dirigencia opositora debe decidir unánimemente si participa o no en las regionales. Una vía podría ser consultar a los electores si quieren o no votar bajo las condiciones que imponga el CNE. Si todo fracasa, nuestros dirigentes deben someterse a un proceso de legitimación.

Como (había en botica):

Por presentar foto del exministro Rodríguez Chacín y su esposa conversando con la narcoguerrilla de la FARC y por informar sobre la derrota que sufrió la Fuerza Armada de Padrino López y de Ceballos, fue motivo para que Maduro ordenara imputar y apresar a Javier Tarazona, Rafael Tarazona y a Omar García, de la ONG de Derechos Humanos Fundaredes, por traición a la patria, terrorismo e incitación al odio. Además de este atropello, no les permitieron la asistencia de sus abogados.

El Informe actualizado de Michelle Bachelet señala que siguen las torturas en nuestras cárceles.

La dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua continúa violando los derechos humanos. Lamentamos los fallecimientos de Enrique Zabala, Gustavo Marcano, Rolando Cubillán y de Humberto Gómez Acuña, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

El papel de los trabajadores petroleros

Eddie A. Ramírez S.

¿Cuál debe ser el papel de los trabajadores petroleros dentro de la sociedad venezolana? ¿Cómo son percibidos? ¿Por qué participaron en el conflicto político iniciado con la llegada de Hugo Chávez al poder? Sea propicio un aniversario más de la creación de la Asociación Civil Gente del Petróleo y de Unapetrol para aportar alguna información para el conocimiento de nuestra principal industria y su relación con el resto de nuestros compatriotas.

Época de las transnacionales: Inicialmente, las compañías extranjeras explotaron a los trabajadores y evadían impuestos. Las huelgas realizadas por obreros en 1925 y 1936 por reivindicaciones socioeconómicas y la Ley de Hidrocarburos de 1943, corrigieron en parte esta situación. Gradualmente las trasnacionales se percataron que estaba en su interés mejorar las relaciones con su personal. Construyeron campos residenciales y deportivos, comisariatos, planes de vivienda y de jubilación y aumentaron sueldos y salarios. Establecieron becas y personal venezolano fue ascendiendo de acuerdo con su formación y méritos. Además, establecieron programas de responsabilidad social.

Período 1976- 2002: Pdvsa y filiales continuaron con la política de personal de las transnacionales y mantuvieron los mismos beneficios. Como las ciudades alrededor de las cuales había actividad petrolera habían progresado, gradualmente se inició un programa de eliminación de los campos petroleros. Los presidentes de Pdvsa fueron nombrados por mérito, pero también por la cercanía a los presidentes de la república. Cuatro de los presidentes no tenían experiencia petrolera, pero eran reconocidos por sus logros gerenciales. En unos pocos casos se violó la meritocracia y se contrataron trabajadores recomendados. En los últimos años se consultaba al ministerio de Energía y Minas para designar a presidentes y directores de las filiales. Se produjeron algunas grietas menores. Pdvsa llegó a ser una gran compañía.

Percepción de la empresa: El venezolano nunca se ha identificado con su principal empresa, solo se conformaba con saber que era la segunda petrolera del mundo. La percepción de que era una caja negra, un Estado dentro del Estado y que no contribuía al desarrollo del país era un sentimiento mayoritario, a pesar de que había una Contraloría Delegada de la Contraloría General de la República, una gerencia de auditoría interna, los planes y resultados debían contar con la aprobación del Ministerio de Energía y Minas, y presentaba informes trimestrales y anuales que eran públicos. Tenía que entregar al accionista sus ingresos y este autorizaba las inversiones y gastos, además de un monto para programas de responsabilidad social alrededor de sus áreas operativas, relacionados con educación, salud, cultura, infraestructura, ambiente y agricultura. Se puede entender que los políticos de extrema izquierda distorsionaran la realidad, pero extraña que el venezolano común no se preocupara por averiguar la verdad. Desde luego, cabe a los petroleros parte de la culpa por no informar adecuadamente.

Percepción sobre los petroleros: Se criticaba que tenían sueldos exageradamente altos, aunque si hubiesen sido extranjeros eso no se mencionaría, buenos planes médicos, de adquisición de vivienda y de jubilación, que eran prepotentes y que vivían alejados de la problemática del país. Realmente los sueldos estaban dentro del 75 percentil de las mejores empresas de Venezuela, el plan médico y de viviendas era muy bueno, como corresponde a una empresa que debe tener responsabilidad social con sus trabajadores. El plan de jubilación era contributivo y muy inferior al de la mayoría de las instituciones del Estado. La acusación de prepotencia tiene mucho de verdad, aunque no es exclusiva de los petroleros.

¿Indiferentes al acontecer nacional y quinta columna de las transnacionales?: Los trabajadores petroleros teníamos conciencia de que era importante para el país que su principal industria se manejara como un negocio, sin injerencia política partidista. Por ello, durante la etapa de una democracia imperfecta, pero perfectible, nos abocamos exclusivamente al trabajo. En febrero del 2002 comprobamos que el presidente Chávez quería poner a Pdvsa y filiales al servicio de su proyecto político, por lo que reaccionamos en defensa de la empresa y, después de conversaciones sin resultado, iniciamos un paro el 5 de abril. Aclaramos a quienes sostienen que los petroleros eran instrumento de las transnacionales y actuaban en defensa de estas, que los siete trabajadores despedidos con el pito el 7 de abril, así como la mayoría de los casi 23.000 despedidos posteriormente, nunca trabajamos con las compañías extranjeras, y quienes trabajaron en ellas también evidenciaron los mismos principios y valores en defensa de los intereses de Venezuela.

Después que Chávez regresó al poder el 14 de abril, pidió perdón, reenganchó a los siete despedidos y a los jubilados prematuramente, los petroleros decidimos que había que hacer algo. A principios de julio creamos la Asociación Civil Gente del Petróleo, para contribuir a mejorar la relación petróleo-sociedad, y el sindicato Unapetrol para la defensa de los trabajadores, ante la arremetida que era de prever. Ante el paro cívico del 2 de diciembre del 2002, Gente del Petróleo y Unapetrol no convocaron a sus miembros, sino que estos se sumaron motu proprio. Algunos nos criticaron porque no éramos quiénes para desatar una huelga que podría derrocar al gobierno. La respuesta es sencilla: por mandato constitucional, todos estamos obligados a contribuir a la restauración de nuestra Carta Magna cuando esta es violada, como era y es evidente.

A raíz de los despidos, Gente del Petróleo y Unapetrol tuvieron que dedicarse prioritariamente a denunciar los atropellos del régimen, apoyar a los partidos políticos y al resto de la sociedad civil en la lucha para recuperar la democracia y contribuir en la elaboración de planes para recuperar la industria petrolera. Al frente de Gente del Petróleo estuvo Juan Fernández, desde el 2002 al 2004, quien esto escribe estuvo entre esa fecha y el 2014 y hoy la Coordinadora Nacional es Beatriz García. Tenemos delegados en 16 estados de la república y todos somos también miembros de Unapetrol, al frente del cual están Horacio Medina y Antonio Méndez. Por defender a nuestra empresa y a la democracia perdimos nuestra carrera en Pdvsa, quedamos sin jubilación, sin prestaciones y sin fondo de ahorros, pero después de 19 años seguimos presentes y comprometidos en la lucha por la democracia, sin aspirar poder político.

eddiearamirezhotmail.com

29-06-21

Matar o tergiversar el pasado

Eddie A. Ramírez S.

Matar el pasado es hoy el pasatiempo de gobiernos, grupos religiosos y políticos, así como de ciudadanos en general que juzgan inquisitorialmente el pasado con los valores que cada quien tiene actualmente. En cualquier momento alguien promoverá destruir las pinturas en que aparece Prometeo robando el fuego a los dioses para entregarlo a los hombres, argumentando que ese elemento causa daños. Otros propondrán derribar las estatuas de Watt porque su popular máquina de vapor funcionaba con carbón y este mineral contribuye al calentamiento global. Siempre habrá un idiota que identifique a un supuesto o real enemigo de la humanidad a quien hay que borrar del planeta, obviando la época y circunstancia en que ocurrieron los hechos. Cabe recordar que ese espíritu iconoclasta ha estado presente en todas las culturas. Lo inaudito es que siga ocurriendo ya bien avanzado el siglo XXI.

El pasado, con sus más y sus menos, no puede cambiarse. Lo procedente es aprender de los errores para no repetirlos, así como explicar a las nuevas generaciones el porqué de los hechos y sus causas. El levantar o retirar estatuas o monumentos de alguien no debiera ser potestad de los políticos o de cualquier grupo, sino de las academias de la historia, con lo cual disminuirían las controversias y posibles injusticias.

Recientemente, la ira de los nuevos iconoclastas ha estado dirigida en contra de quienes incurrieron en maltrato, real o supuesto, a los primeros pobladores de nuestro continente y contra los que apoyaron la esclavitud. Desde luego que ambos hechos son condenables y nadie puede apoyar a quienes cometieron esos delitos, pero estos deben ser demostrados y, caso positivo, evidenciar esos malos ejemplos ante las nuevas generaciones.

¿Se justificaba o no la destrucción o el retiro de las estatuas de Cristóbal Colón en Caracas, de Gonzalo Jiménez de Quesada en Bogotá, de Fray Junípero en California y de John Mac Donald y Ryerson en Canadá, por el supuesto o real atropello a los aborígenes? No es el propósito, ni somos los indicados para pronunciarnos sobre la inocencia o culpabilidad de los citados. Solo señalar que es improcedente intentar borrarlos de la historia. Una opción es colocar, al pie de las estatuas, una placa señalando sus contribuciones y sus errores.

Otro caso es el de Lee y sus generales de la Confederación que pelearon en defensa de la no abolición de la esclavitud. Evidentemente, ellos no solo defendieron una causa injusta, sino que causaron muerte y destrucción al ir a la guerra. Al igual que algunos dictadores, quizá lo adecuado es retirar sus estatuas a un museo, con un resumen de lo censurable de sus conductas.

En Venezuela, el derribo de estatuas y cambios de nombre no ha sido por el activismo de grupos de ciudadanos, sino por decisión arbitraria del régimen de Chávez-Maduro. Por razones políticas cambiaron el nombre del Parque Rómulo Betancourt, por el de Francisco de Miranda; la central hidroeléctrica Raúl Leoni la rebautizaron Simón Bolívar y la conocida como La Vueltosa le pusieron el nombre del guerrillero castro comunista Fabricio Ojeda.

El cerro Ávila lo llamaron Wuaraira Repano y el Salto Ángel lo convirtieron en Churún Merú, aunque los indígenas lo conocen como Karepakupai Merú. El otrora estado con el nombre del prócer civil José María Vargas lo rebautizaron como La Guaira. La autopista Francisco Fajardo, ahora es Guaicaipuro, evidenciando ignorancia sobre quién fue el mestizo Fajardo nacido en Margarita.

Ahora, con motivo del bicentenario de la Batalla de Carabobo, la secretaria del Consejo Nacional de Universidades, Yadira Córdoba, y otros miembros redactaron un Acuerdo dando méritos a Chávez “por haber revelado la verdadera dimensión del 24 de junio 1821”, omite la figura de Páez y de los próceres civiles, sobredimensiona el papel de los militares en la gesta de independencia. Amalio Belmonte, secretario de la Universidad Central de Venezuela, salvó su voto y anunció que esa casa de estudios redactará su propio Acuerdo, “desde una perspectiva académica, histórica y doctrinaria “

Sea propicia la celebración del bicentenario de la batalla de Carabobo, para que nuestro ejército evidencie que es “forjador de libertades”, como se autodenomina, en el sentido de “constructor o que dio la primera forma” a la libertad, y no en la otra acepción del diccionario de “fingir o simular” libertades.

Recordamos a los rojos que Leningrado hoy se llama Petrogrado o San Petersburgo y que Stalingrado es Volgogrado. Matar o tergiversar la historia es una deshonestidad intelectual y, en algunos casos, solo contribuye a revivir odios. Lo que procede es visualizar el futuro y resolver los problemas de pobreza, migraciones, drogas y violación de los derechos humanos.

Como (había) en botica: Después de un obligado receso, la Fundación Servicio Para El Agricultor (Fusagri) reinicia actividades cumpliendo con los objetivos del desarrollo sostenible, dentro de la propuesta de bioeconomía. En su página web https://www. fusagri.com/ ofrece información al respecto. Fusagri, anteriormente Servicio Shell Para El Agricultor, marcó un hito en la agricultura venezolana desde 1952, con la modalidad de investigación en las fincas de los agricultores y asistencia técnica, así como cursos nacionales e internacionales. Realizó importantes contribuciones en control de malezas, insectos y enfermedades, manejo integral de cuencas hidrográficas, producción de hortalizas, durazno, cítricas y uvas. Distinguidos ingenieros agrónomos como Luis Marcano Coello, Mauricio Báez, Jesús Silva Calvo, Héctor Ayala, Luis Bascones, Ernesto Doreste y Pompeyo Ríos, lamentablemente fallecidos, fueron con muchos otros pilares de esta institución. Al frente de la misma está hoy Luis Marcano González. Le deseamos mucho éxito. Recientemente, también en el sector agrícola, destacan los aportes de los ingenieros agrónomos Adalberto Gabaldón con sus programas sobre Evolución Ambiental, y de Felipe Baritto con Economía de la Sostenibilidad, ambos ubicables en youtube. El sector agrícola y el petrolero deben ser la base de la recuperación de Venezuela.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

22-06-21

Oposición atípica

Eddie A. Ramírez S.

En 1940, tal día como ayer, los alemanes entraron a Paris. Durante los primeros meses de la declaración de la guerra, los parisinos no la tomaron en serio y se referían a la misma como una drôle de guerre, que puede traducirse como una guerra atípica, cómica o que sorprende, algo así como lo que sucede con nuestra oposición. En La caída de Paris, Herbert Lottman, documenta que los alemanes sometieron a Francia no solo por el poderío de su ejército, sino también porque el Alto Mando francés no entendió los cambios en estrategia y en armamento operados después de la primera guerra mundial. También influyó la rivalidad entre los generales y, por si fuera poco, el sabotaje inicial de los comunistas por el pacto de no agresión entre Alemania y Rusia. Guardando las distancias, la narcodictadura de Chávez-Maduro se mantiene por el apoyo de la Fuerza Armada y del Poder Judicial, pero también porque nuestra oposición atípica no logra cohesionarse alrededor de una opción viable para salir del régimen.

Evidentemente, el régimen hará lo posible por no entregar el poder. Ante esta perspectiva la solución es compleja, con argumentos a favor y en contra de las posibles opciones. Sin embargo, eso no debe ser impedimento para que todos apoyemos una de ellas. Aunque han sido discutidas por distinguidos analistas, nos permitimos opinar al respecto.

Opción insurrección popular: es deseable porque es un derecho ciudadano. Ante tantas necesidades y malestar, extraña no se haya producido una huelga general indefinida. Sin embargo, hay que considerar que comerciantes e industriales temen, justificadamente, que los paramilitares rojos saqueen sus negocios. Además, con el paro cívico de diciembre del 2002, muchos negocios quebraron y miles de trabajadores perdieron sus empleos. Tampoco ocurren manifestaciones masivas como en años pasados por la represión brutal, con saldo de venezolanos asesinados, heridos, encarcelador y torturados. El ciudadano percibe que ese camino produjo dolor. Además, una dirigencia opositora dividida desestimula estas acciones.

Opción insurrección militar: algunos opositores tienen reticencia a una intervención de nuestros militares, esgrimiendo que después se pueden quedar con el poder. Esta excusa tiene poca base. Desde que se creó la Fuerza Armada, los militares solo se apropiaron de la presidencia el 24 de noviembre de 1948. Esta sería la opción menos traumática y es una obligación constitucional, pero depende de los militares. Muchos están presos, otros exiliados o pasados a retiro. El capitán de corbeta Acosta fue torturado hasta causarle la muerte. La disciplina militar se basa en superior manda y subalterno obedece, lo cual dificulta que una intervención tenga éxito sin participación del Alto Mando. Otra posibilidad es una acción conjunta de una fuerza militar externa dentro del concepto de obligación de proteger, pero es evidente que ningún país quiere involucrarse. Algunos proponen una invasión de militares y civiles exiliados, lo cual evidencia buenos deseos, pero no es realista.

Opción Asamblea Constituyente: cabe preguntar si es para cambiar el poder Ejecutivo o para cambiar la Constitución, y si este es el momento apropiado. Una Constituyente originaria tiene el riesgo de que el resultado es impredecible. Quizá lo procedente es reformar la Constitución cuando se hayan resuelto los problemas que aquejan a los ciudadanos. Sus proponentes tienen razón cuando afirman que es imprescindible cambiar el actual sistema centralizado.

Opción referendo revocatorio: esta opción es atractiva, ya que el CNE no puede negarla, aunque pondrá obstáculos. Tiene el escollo de que el 20 por ciento de las firmas deben recogerse en puntos escogidos por el CNE, y el recuerdo de las represiones por las listas Tascón y Maisanta. Descalificarlo porque ya esa pregunta se realizó en las consultas populares es no entender que las mismas fueron importantes desde el punto de vista político, pero sin las herramientas para ejecutar el mandato.

Opción negociar con el régimen: negociar es lo propio de seres civilizados. El que se negocie con criminales no significa reconocerlos, ni es pecado. Maduro es un usurpador, pero está en Miraflores. Evidentemente, el interés del régimen es ganar tiempo. Quizá podamos conseguir algo por presión del mundo democrático, en cuanto a condiciones electorales para las regionales y para un posible referendo revocatorio. Desde luego hay que insistir en elección presidencial y parlamentaria. Se entiende el pesimismo. Sin embargo, hay que intentarlo.

Opción electoral regional: no resolverá los problemas y las condiciones son de ventajismo para el régimen por tener inhabilitados a candidatos de la oposición y despojado de su tarjeta a varios partidos para otorgarlas a colaboracionistas. ¿Permitirá el CNE una tarjeta única de la oposición o devolverá las tarjetas a sus dueños legítimos? ¿Se comportará el CNE como organismo respetuoso de los derechos del votante? No fueron invitados como observadores la Unión Europea, ni a la OEA, que son quienes tienen experticia electoral. Solo vendrán algunos invitados en calidad de acompañantes. El régimen podrá anular gobernaciones que gane la oposición, como hizo con las de Bolívar y del Zulia. Se percibe que varios partidos consideran que deben participar, pero el reto que tienen es incentivar a los electores. Para entusiasmar deben, por lo menos, presentar buenos candidatos apoyados por todos.

Cierto que parece contradictorio habernos abstenido en las farsas del 2018 y del 2020 y ahora votar; además sería reconocer a la usurpadora Asamblea Nacional que eligió al actual CNE. Sin embargo, hay que entender que estamos ante un problema político y no legal, ni moral. Como tal debe discutirse. Por ahora, lo prudente es esperar a ver si sale algo positivo de las negociaciones. Sin embargo, el tiempo apremia y quizá lo acertado sería seleccionar los candidatos y, posteriormente decidir si votamos o no. Seguir desunidos da la impresión de una oposición atípica, por decir lo menos.

Como (había) en botica: El exgobernador Ramón Martínez fue un furibundos chavistas que atropelló a la Gente del Petróleo y de Unapetrol. Hoy está preso. Exigimos se le respete el derecho a la debida defensa. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

Militares: pasado, presente y fuTURO

Eddie A. Ramírez S.

¿Cómo ha sido la actuación de nuestros militares, desde el siglo XX a la actualidad, en cuanto a violaciones de los derechos humanos y a la corrupción? ¿Qué los ha motivado a insurgir en contra de los gobiernos, democráticos o dictatoriales? ¿Qué factores han incidido en los cambios operados en la institución? ¿Cuál será el futuro de la Fuerza Armada cuando tengamos un gobierno democrático?

Represión y corrupción durante las dictaduras del siglo XX: En tiempos del general Juan Vicente Gómez la represión estuvo a cargo de la policía. La llamada Sagrada era temible. Gómez fue un gran corrupto y su entorno se enriqueció descaradamente con el otorgamiento de concesiones petroleras. El general Pérez Jiménez utilizó a la Seguridad Nacional como cuerpo represor. Una excepción, fue cuando unos campesinos protestaron en Turén con violencia y fueron reprimidos con uso desproporcionado de fuerza por guardias nacionales. Los hombres de uniforme no se mancharon de sangre. El dictador fue un corrupto, al igual que algunos de su entorno, pero este flagelo salpicó a pocos militares.

Represión y corrupción durante la república civil: Durante los cuarenta años de la república civil hubo torturados y desaparecidos en los Teatros de Operaciones militares para combatir a la guerrilla terrorista castrista. En los mismos también había funcionarios civiles de la Digepol y del Sifa. Por otra parte, la extrema izquierda califica inadecuadamente de masacre a los enfrentamientos del ejército con grupos armados, tales como en Cantaura. En el caso de El Amparo, sí pareciera haber evidencias de una masacre a pescadores. La represión con motivo del llamado Caracazo fue desproporcionada. Los saqueos desbordaron a la policía y los soldados no tienen entrenamiento para controlar estas acciones. Culpar a los oficiales es injusto. Nuestros presidentes fueron honestos, pero sí se produjeron casos de corrupción. La compra de armamento con comisiones estuvo sobre el tapete.

Represión y corrupción durante la dictadura del siglo XXI: A partir de los sucesos del 11 de abril del 2002, la Fuerza Armada se derrumbó como institución. El Plan Bolívar 2000 fue fuente inicial de corrupción de muchos militares, y el manejo de empresas del Estado dio pie a infinidad de casos de corrupción. Las violaciones a los derechos humanos se convirtieron en la regla, especialmente por parte de la Guardia Nacional y de la Dirección de Contrainteligencia Militar.

¿Cómo pudo suceder este cambio drástico? Para perpetuarse en el poder, el teniente coronel Hugo Chávez decidió purgar y corromper a una institución que se había profesionalizado y respaldaba la democracia. Para ello, puso presos, torturó, asesinó, obligó a exiliarse y pasó a retiro a cientos de oficiales institucionalistas; colocó a muchos en puestos administrativos para corromperlos y hacerlos sumisos, y ascendió a los mediocres.

Sobre el tema de los ascensos cabe recordar que entre 1941 y el 2002, solo Eleazar López Contreras había sido ascendido a General en Jefé. El 18 de octubre de 1945 fueron pasado a retiros numerosos oficiales que no eran de escuela. En esa fecha, solo había media docena de mayores. Pérez Jiménez llegó a general de división y los generales de brigada no pasaban de una docena, ascendidos por mérito.

La Constitución de 1999, le dio potestad al presidente de la república para ascender a coroneles y generales. El argumento fue que los oficiales hacían lobby ante los políticos para ser incluidos en la lista de ascensos. Lo cual fue cierto en unos pocos casos. Cabe mencionar que Chávez-Maduro han ascendido a siete generales en jefe y a cuatro almirantes en jefe. Los mayores generales, de división y de brigada, almirantes, vicealmirantes y contralmirantes abundan como la arena, ocupando cargos por debajo de su nivel o al frente de empresa estatizadas, todas quebradas.

Ese exorbitante número de generales mediocres ha permitido la politización de la institución y que la narcoguerrilla colombiana se apodere de parte de nuestro territorio. La derrota sufrida por nuestra Fuerza Armada en Apure es vergonzosa, casi tanto como las declaraciones del general en jefe Remigio Ceballos de que “Maduro lideró el rescate de los rehenes”. Allí no hubo rescate, sino destape, porque se destapó el contubernio con la guerrilla.

Los militares y la política: Alguien dijo que los militares aspiran que su último ascenso sea la presidencia de la república. Esta exageración se deriva de los numerosos intentos de golpes de estado. Desde la creación del ejército moderno, hubo muchas insurrecciones militares. Solo tres tuvieron éxito, el 18 de octubre de 1945, el 24 de noviembre de 1948 y el 23 de enero de 1958. Únicamente el primero fue sin participación del Alto Mando militar

Después de 1958 hubo dos tipos de insurrecciones militares. Las de Carúpano y Puerto Cabello fueron por influencia y participación de militares captados por la extrema izquierda guerrillera. Las otras fueron lideradas por militares descontentos con la situación política, que se levantaron en armas, equivocadamente, por creer que son los llamados a enderezar los entuertos de los políticos. Los militares solo deben intervenir cuando se viola la Constitución, como en la actualidad. Lamentablemente, el Alto Mando es todo rojo ¿Se requerirá otro 18 de octubre?

¿Qué debe hacer un nuevo gobierno con la Fuerza Armada: ¿Hoy el peligro no son los ejércitos de países vecinos? La gran amenaza es la narcoguerrilla colombiana y venezolana. El tipo de armamento debe ser adecuado a la nueva circunstancia, donde aviones Sukhoy, submarinos y tanques pesados no se justifican. Tenemos entendido que distinguidos oficiales retirados tienen propuestas al respecto. Habrá que enjuiciar a los corruptos, dosificar los ascensos de acuerdo con méritos y a las plazas vacantes y reducir el cupo de ingreso. Eliminarla no es conveniente.

Como (había) en botica:

Apoyemos a los valientes estudiantes que iniciaron las caminatas de protesta RutaXVzla. Rechazamos los atropellos al distinguido escritor Rafael Rattia. Lamentamos los fallecimientos de Jorge González, Edgar Bermúdez, Benigno Zambrano, Juan Carlos Rodríguez y Dagoberto Jordán, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

8/06/21

Conciliar planes de recuperación con los políticos

Eddie A. Ramírez S.

Venezuela tuvo un crecimiento económico importante a partir de 1945, pero en los últimos años de la república civil se inició el descenso como consecuencia del clientelismo político y de la corrupción. Posteriormente, la marabunta roja arrasó con lo bueno que quedaba y terminó de destruir lo que ya estaba en decadencia. Ahora, una vez salgamos de la misma, tendremos la oportunidad de reconstruir el país. Contamos con planes, con recursos humanos calificados y confiamos que haya la voluntad política para no repetir errores.

¿Cuáles son los principales factores limitantes?: 1-El Estado no dispondrá de suficientes recursos para reconstruir todos los sectores. La industria petrolera, principal fuente de ingresos, está en el suelo, con una producción de solo unos 400.000 b/d. Continuará la escasez de combustibles, ya que nuestras refinerías están operando intermitentemente y con muy baja producción. 2- Ningún ente financiero externo otorgará préstamos para recuperar el negocio de los hidrocarburos. 3- Las empresas eléctricas, del hierro y del aluminio están quebradas, pero tienen la ventaja de que operan con muy baja emisión de gases de invernadero. 4- Las invasiones de fincas y de empresas, la escasez de insumos e inseguridad personal han incidido en el descenso de la producción agropecuaria, por lo que habrá que importar un elevado porcentaje de alimentos. 5-El alto porcentaje de pobreza obligará a ciertos subsidios directos.

¿Existen los planes?: El gobierno interino del presidente Guaidó ha estado divulgando el Plan País, elaborado por profesionales de todas las áreas. El mismo constituye una base que se debe ir ajustando. Las cifras del régimen no existen o están adulteradas, por lo que el Plan tendrá que sufrir algunas variaciones en cuanto al tiempo de ejecución y metas. Además, en diferentes foros se han presentado propuestas en la misma dirección o que complementan el mencionado Plan. Cabe mencionar los más recientes, organizados por Venamérica y la Venezuelan American Petroleum Association, por el grupo Orinoco y por Vente Venezuela. Gracias a los mismos, los ciudadanos hemos podido discutir los planes elaborados por distinguidos profesionales, que en algunos casos difieren en matices no relevantes. El punto sobre el cual pareciera haber cierta discrepancia es sobre el mayor o menor énfasis del papel del Estado, pero todos coinciden que no puede ser como en el pasado y, mucho menos, como en el presente

Reconstruir lo devastado: Sin duda, todavía contamos con los recursos humanos calificados para elaborar, afinar y ejecutar los planes. Sin embargo, hay que apurar el paso, ya que los años no perdonan y es evidente la escasez de maestros y profesores en todos los niveles del sistema educativo, con su incidencia en la calidad de la enseñanza. Además, es imprescindible un compromiso del sector político. Como es obvio, no es suficiente contar con recursos humanos preparados y con planes. Tiene que haber una voluntad política para que se aprueben los planes, se mantengan los mismos en el largo plazo con los ajustes que se requieran y sean ejecutados por los mejores. Desde luego, es imprescindible que el Estado deje de ser empresario No es asunto de ideología, sino que la destrucción del país ha sido tal, que el Estado tendrá que dedicar los escasos recursos a reconstruir los sistemas de salud, educación e infraestructura

El sector político: Lo anterior es letra muerta si no logramos cambiar al gobierno de facto. El Acuerdo de Salvación Nacional presentado por el presidente interino Guaidó contempla: elecciones presidenciales, parlamentarias y regionales libres, con observación internacional. Entrada de las vacunas y de la ayuda humanitaria, libertad de presos políticos y regreso de exiliados, y justicia transicional ¿Es razonable oponerse a este acuerdo y solicitar el cambio de la dirigencia, o lo sensato es cerrar filas para apoyarlo?

¿Qué se puede objetar a este Acuerdo? Algunos se oponen alegando que con delincuentes no se negocia, y que otras veces el régimen se burló de los acuerdos. Entendamos que es necesario intentar negociar para aliviar los padecimientos de millones de compatriotas. ¿Puede que esas negociaciones fracasen, que el régimen no acepte lo esencial o que acepte, pero no cumpla? Claro que sí, es muy probable. Sin embargo, hay que intentarlo las veces que sea necesario, a menos que tengamos la posibilidad de una insurrección popular, una intervención de nuestros militares o extranjera dentro de los acuerdos de proteger, lo cual es posible, pero muy poco probable.

Otra objeción es sobre la llamada justicia transicional, sobre la cual varios defensores de derechos humanos alegan, con razón, que la justicia no se negocia. Es loable que haya quienes defiendan estos puntos de vista. La pregunta es si para intentar castigar a unos cuantos delincuentes hay que permitir que millones de compatriotas sigan sufriendo. Por otra parte, ojalá quien esto escribe se equivoque, pero en los tribunales casi siempre solo pagan los de menor rango.

Por ahora, lo prudente es no enfrascarse en una discusión sobre si se debe o no votar en las regionales. Esperemos a ver si avanzan las negociaciones. Los rectores del CNE, Márquez y Picón han dado declaraciones muy infelices, por decir lo menos. Sobre la solicitud del referendo revocatorio entendemos las objeciones, pero no lo descalifiquemos a priori. Salir del régimen es un asunto político, no legal. Cerremos filas.

Como (había) en botica:

Nuestro embajador en Canadá, Orlando Viera Blanco, está muy activo. El gobierno canadiense decidió apoyar las denuncias contra el régimen ante la Corte Penal Internacional; ahora realiza gestiones para que se aplique a los venezolanos una cuota de refugiados como existe con los sirios.

Lamentamos los fallecimientos de Howard Méndez, de Levi Rincón y de Henry Uzcátegui, compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

¿Quiénes son colaboracionistas?

Eddie A. Ramírez S.

Colaboradores son quienes se reúnen, física o virtualmente, para realizar un trabajo. Para que la obra culmine exitosamente tiene que existir tolerancia entre los colaboradores. Cada uno debe aportar para que la suma de los talentos sea superior al de las partes. Es un hábito positivo que debe ser incentivado en nuestro sistema educativo. Por el contrario, un colaboracionista es un individuo que busca un beneficio personal y por esto colabora con los invasores de un país o con un gobierno títere impuesto por el enemigo.

Colaboracionistas en la historia: En la historia de la humanidad abundan los casos individuales y de poblaciones enteras que han colaborado con invasores, sea por interés personal o por afinidad ideológica. En la antigüedad, cabe recordar al tristemente célebre Efialtes, quien se vendió al persa Jerjes I facilitándole evadir el paso de las Termópilas. Durante la segunda guerra mundial abundaron los colaboracionistas con el régimen nazi: Quisling en Noruega, León Degrelle en Bélgica, Petain, Laval y Papon en Francia, entre otros, todos ellos traidores a sus pueblos. El uso de la palabra colaboracionista se atribuye a Petain, quien desde Vichy declaró que había que colaborar con los nazis. Después de la guerra, Quisling y Laval fueron fusilados. Petain y Papon estuvieron presos y Degrelle logró la protección en España del dictador Francisco Franco.

Colaboracionistas en Venezuela: En Venezuela, alguien desenterró esta palabra y algunos se la endosan a quienes se dicen de oposición, pero que se sospecha, con razón o sin ella, que directa o indirectamente apoyan a Maduro. Acusar sin pruebas se ha convertido en el deporte principal en nuestras redes sociales. Se ha abusado de ese epíteto. Sin duda que hay colaboracionistas, pero a veces se comete la injusticia de aplicarlo indiscriminadamente. Algunos acusadores lo hacen por percibir que determinada persona apoya al régimen por debajo de cuerda y pretende cohabitar con el mismo. Otros lo hacen para desprestigiar a alguien y no falta quienes se creen dueños de la verdad y consideran que cualquiera que piense diferente le hace el juego al régimen. Cuando las acusaciones tienen base, contribuyen a delimitar los campos, lo cual es deseable. Cuando carecen de la misma solo causan confusión en los ciudadanos y eso beneficia al régimen.

¿Quiénes son los colaboracionistas? No por negociar o por llamar a votar en las regionales se puede tildar a alguien de colaboracionista. Sí lo son quienes se dicen de oposición y predican que Maduro es el presidente constitucional y que su mandato finaliza en el año 2024. Son colaboracionistas los que reconocen la Asamblea Nacional usurpadora electa en diciembre del 2020. Son colaboracionistas los que promovieron que el TSJ removiera las directivas de Acción Democrática, Primero Justicia, Voluntad Popular, Copei y Bandera Roja. Son colaboracionistas los ciudadanos Bernabé Gutiérrez, José Brito, Luis Parra, Gregorio Noriega, Miguel Salazar, Pedro Veliz, Jesús Gabriel Peña, Adolfo Superlano y Negal Morales, entre otros. También Enrique Ochoa Antich, quien defiende constantemente al usurpador Maduro. Ricardo Sánchez, Claudio Fermín y Timoteo brincaron la talanquera. Felipe Mujica y Henry Falcón tienden hacia el régimen. Así mismo son colaboracionistas los funcionarios, civiles y militares, que han permitido que cubanos castristas, iraníes y guerrilleros colombianos se hayan apoderado de nuestro país.

¿Quiénes no son colaboracionistas? Enrique Capriles y Eduardo Fernández no son colaboracionistas, aunque no son colaboradores en el trabajo de sacar al usurpador. No coincidimos con la posición de ellos, pero es injusto descalificarlos porque predican que hay que votar en las regionales y por no formar equipo con la mayoría opositora. Tampoco lo son Enrique Márquez y Roberto Picón, por haber aceptado ser rectores del CNE, aunque han debido esperar para ver si es posible una negociación integral. Mucho menos son colaboracionistas María Corina y Antonio Ledezma, aunque no son colaboradores, ya que están en constante desacuerdo con la mayoría opositora. Son luchadores valientes que quieren, con razón o sin ella, diferenciarse del resto.

El colaboraciómetro: No existe un colaboraciómetro para medir si alguien es colaboracionista o no. Tampoco para medir en una escala el grado de colaboracionismo. No hay medias tintas. O se es colaboracionista o no se es. También hay que considerar que cuando cesen las pasiones quizá nos daremos cuenta de que las percepciones de hoy no serán las mismas del mañana. Con toda seguridad no están en la lista de colaboracionistas todos los que son, aunque pareciera que sí son todos los que están. Al respecto cabe traer a colación el caso de la Malinche, la indígena mexicana que se casó con Hernán Cortés. Hasta hace poco era unánimemente condenada por colaboracionista, pero hoy se tiende a matizar su actuación. Por otra parte, después de la guerra, Papon fue considerado un patriota, hasta que se demostró que fue un colaboracionista responsable del envió de cientos de franceses judíos a campos de concentración y a la muerte. Por cierto, Efialtes todavía espera el pago.

Como (había) en botica:

Carlos Jordá, presidente de CITGO, presentó el Informe del primer trimestre de este año. En cambio, la Pdvsa roja no presenta sus resultados desde hace cuatro años.

Se cumplen dieciocho años del Acuerdo entre el gobierno y la oposición, con la OEA y el PNUD como facilitadores y testigos, en el que el gobierno se comprometió, entre otros puntos, a respetar la Constitución y nombrar un CNE independiente. Seguimos esperando.

El incapaz Padrino López demoró 20 días en enterarse de que la guerrilla colombiana tenía secuestrados a ocho militares venezolanos, y permanece mudo ante el ajusticiamiento, real o ficticio, del líder guerrillero colombiano Santrich, supuestamente ocurrido el 17 de mayo.

Felicitaciones al joven arquitecto Alejandro Vegas por su exposición en Madrid titulada Barricadas.

Lamentamos los fallecimientos de Nanci Guardia, Arlenis Arrieta de Rojas, Celestino Prada, Eduardo Cano y Tomás Pérez, compañeros de la Pdvsa Meritocrática.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

25-05-21.

Liderazgo y negociaciones

Eddie A. Ramírez S.

Cuando un equipo deportivo pierde varios partidos, pocos se molestan en indagar sobre las causas. De inmediato, los fanáticos descalifican al director técnico, obviando que a veces las derrotas son consecuencia de no disponer de recursos para contratar mejores jugadores. Alguien tiene que ser la cabeza de turco para desahogar la frustración. ¿Será este el caso de nuestro liderazgo político y de los liderados? ¿Debemos sustituirlo porque no ha logrado cumplir la promesa de sacar al usurpador Maduro? ¿El fracaso ha sido por ineptitud de los líderes o por fortalezas del usurpador? ¿Juan Vicente Gómez, Chapita Trujilo, Tacho Somoza, los Castro y otros se mantuvieron varias décadas en el poder por culpa de la oposición o porque contaron con una Fuerza Armada y un Poder Judicial sumisos y una población sometida por el terror?

Rechazo a Maduro: Las encuestas son contundentes. El rechazo a Maduro supera el 80 por ciento. Él ha pagado los errores de Chávez con las expropiaciones y estatizaciones, además de su ausencia de carisma y errores propios, quiebre de todas las empresas estatizadas, así como el desastre de los servicios de electricidad, salud, educación e infraestructura por ineptitud y corrupción, además de la hiperinflación.

Poca aceptación del liderazgo opositor: Lo anterior explica el gran rechazo a Maduro. Pero ¿cómo entender la poca aceptación del liderazgo opositor? Moisés ofreció la Tierra Prometida. Tardó 40 años, pero salvo un pequeño intento de motín, el pueblo respetó su liderazgo. En nuestro caso, cometimos el error de permitir que Chávez se apoderara de las instituciones con la Asamblea Constituyente de 1999. Ese error es responsabilidad de algunos de los dirigentes actuales, pero no de los más jóvenes como Guaidó, María Corina y Leopoldo López. Quizá esa poca aceptación se deba a que tenemos la tendencia a no evaluar las fortalezas del régimen, a que el hábito de la persistencia no está muy arraigado, a la desesperación por la difícil situación socioeconómica, a cierta inclinación a descalificar por cualquier motivo, a que le prestamos atención a cualquier improvisado en política y a que las redes sociales nos convirtieron a todos en opinadores. ¿Qué hacer? Un grupo de distinguidos ciudadanos está asomando la atractiva idea de realizar una consulta popular para legitimar el liderazgo. ¿Aceptarán los dirigentes medirse? ¿Estará interesado el ciudadano común en esa consulta? ¿Es el momento oportuno?

Posible negociación: Existe una duda razonable de que el régimen acepte negociar o que diga que sí, pero no ceda ni un ápice. Sin embargo, no es razonable que de inmediato algunos opositores se opongan a emprenderla. ¿Qué se esgrime? 1- Los moralistas: argumentan que con malandros no se negocia. Respetamos a quienes defienden esta posición idealista, pero cabe preguntarles qué es peor, si negociar con bandidos o dejar que gran parte de la población sufra penurias. 2- Los escépticos: alegan que como los anteriores intentos fracasaron, este también fracasará y solo sería legitimar al régimen. Evidentemente, este es un argumento poco racional. Si así fuese, nunca habrían terminado las guerras. 3- Los ilusos: Predican que hay otras vías, como la insurrección popular y la intervención regional. Quienes hemos estado durante muchos años en protestas de calle y hemos visto caer a valientes jóvenes y no tan jóvenes, estamos claros que esas protestas tienen sus límites en tiempo, espacio e intensidad; en cuanto a la intervención regional, está demostrado hasta la saciedad que ningún país está dispuesto a enviar sus soldados para acatar el compromiso de proteger. 4- Los optimistas: Predican que una cosa es el Alto Mando corrupto y otra el resto de la oficialidad. Cierto que existe esa diferencia, pero es bueno recordar que desde que se creó el ejército, solo el 18 de octubre de 1945 hubo un alzamiento exitoso sin intervención del Alto Mando. Es posible y deseable, pero es una incógnita que no depende de los civiles, ni de los militares retirados. 5-Los caza güiro: Están agazapados esperando cualquier traspiés del liderazgo para criticar.

Lo sensato: Pareciera que lo sensato es no descalificar a nuestra dirigencia, a pesar de sus puntos débiles. Esperar, con todas las dudas, que haya una negociación positiva. Se conoce que hay conversaciones y que Maduro y su combo están pidiendo cosas inaceptables. Era de esperar. Cuando se inicia una negociación, las partes exigen todo, para ir cediendo gradualmente. Capriles y Eduardo Fernández no han debido reconocer de inmediato a este CNE y Picón y Márquez no han debido aceptar ser rectores, ya que eso nos debilita en la negociación. Como dice Beatriz García, Coordinadora Nacional de Gente del Petróleo, “ la oposición está activada ,pero dividida, cada grupo se cree dueño de la verdad. No permitamos que el régimen logre su objetivo”. Si se quiere avanzar las partes deben ir cediendo, aunque el régimen es el que tiene que ceder más, pues es quien ha violado la Constitución. El Acuerdo de Salvación Nacional presentado por el presidente Guaidó puede ser la base de la unión y reconciliación. No perdamos la oportunidad.

Como (había) en botica:

Con el asalto del régimen al periódico El Nacional se le dio otro zarpazo a la libertad de expresión y a la propiedad privada. Nuestra solidaridad con su director y personal.

El secuestro de los generales retirados Ovidio Poggioli y Jorge Zedán Abudey es otra arbitrariedad por la que tendrá que responder Padrino López.

Diosdado Cabello hizo el ridículo al amenazar con llevar la guerra a territorio colombiano. La realidad es que la guerrilla de la FARC asesinó y secuestro a soldados venezolanos por una pésima operación de la Fuerza Armada de Maduro, Padrino y Ceballos.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

CNE: ¿Pasito tun tun?

Eddie A. Ramírez S.

¿Qué ha cambiado con el cuestionado CNE y con las declaraciones de Capriles, de Aveledo y de varios portavoces de gobiernos democráticos? ¿Cambió la situación política? ¿Fue un paso atrás, hacia la democracia, hacia el abismo o un pasito tun tun, es decir pa´ca y pa´lla?

El CNE: Sin duda el CNE fue nombrado por un grupo de ciudadanos a los que no reconocemos como diputados. Además, varios de ellos no cumplen con lo establecido en la Constitución. Sin embargo, algunos compatriotas, demócratas bien intencionados, consideran que es preferible explorar si con este CNE es posible iniciar una salida no traumática. A veces hay que tragar grueso para evitar males mayores.

Está claro que las elecciones regionales no resuelven nuestros problemas. También que Márquez y Picón estarán en minoría, con voz, pero sin que su voto cuente en las instancias del CNE. Desde que el chavismo-madurismo está en el poder ha controlado al CNE y este ha permitido trampas, entre ellas la instalación de mesas de votación clandestinas y el abuso del voto asistido. La trampa no está en las máquinas, sino cuando estas se dejan sin testigos y se extienden las horas de votación. El Registro Electoral no es confiable, pero no es allí donde está la trampa decisiva. Los militares del Plan República a veces han interferido en la votación, pero han sido casos aislados. A pesar de lo señalado, es preferible contar con dos rectores no afectos al régimen, que quizá no puedan impedir las trampas, pero que sí pueden denunciarlas. Descalificarlos es injusto y torpe. Habrá que esperar su actuación, que ojalá no sea timorata.

Capriles y otros voceros: Enrique Capriles reconoció a este CNE, considerándolo “un primer paso indispensable para abrir camino de cara a la democracia”. Añadió que “es una forma de empezar a abrir caminos… los cambios requieren mucho más que un árbitro electoral con contrapeso, pero esta es una oportunidad que ocurre en medio de una crisis política que permanece estancada". Capriles no es un colaboracionista. Su pecado es distanciarse del resto de la dirigencia opositora, con lo que debilita las negociaciones que esperamos continúen. Quiere volver a la palestra para ganar los puntos que ha perdido.

Citamos también a Ramón Guillermo Aveledo porque es un político de trayectoria impecable. Al respecto declaró que “el nuevo CNE abre una rendija de esperanza”, agregando que no está rebozando de optimismo, pero cree es un pequeño paso importante. Añadió que “hay que resolver otros puntos y que los estándares internacionales son muy claros para que haya elecciones libres, competitivas y justas”.

Varios voceros internacionales democráticos han saludado la designación del CNE, pero también han recalcado que eso no es suficiente, mencionando la necesidad de un Poder Judicial independiente, la necesidad de observación internacional y que “un CNE escasamente más equilibrado no sustituye a un proceso integral que conduzca a elecciones presidenciales y parlamentarias”.

Plataforma Unitaria Venezolana: Esta Plataforma, al frente de la cual está el presidente Guaidó, e integrada por 38 partidos políticos, manifestó que “Reiteramos que, ante la gravísima tragedia humanitaria y el sufrimiento del pueblo venezolano, la verdadera solución de fondo, consiste en construir un Acuerdo Político, Social y Humanitario que sea producto de una negociación integral con facilitación y mediación internacional. No debe imponerse unilateralmente al árbitro electoral. El CNE, así como el resto de las condiciones electorales, deben acordarse para que todos podamos tener elecciones libres, justas y competitivas”.

Situación política: No es la misma que hace algunos meses. El apoyo internacional pareciera haberse entibiado, las sanciones no han surtido todo el efecto deseado, aunque es evidente que Maduro se ha debilitado y pudiese estar dispuesto a ceder en algunos puntos. La oposición ha perdido cohesión. Los activistas de los partidos están deseosos de lograr una cuota del poder regional. Sin ese poder difícilmente podrán subsistir y los partidos se debilitarán aún más. No es lo mismo una elección parlamentaria que una regional. La población de los estados y municipios seguramente preferirá gobernadores y alcaldes que no sean rojos. Desde luego que el régimen hará lo posible por no reconocer a las autoridades electas de la oposición, como hizo con Andrés Velásquez y Guanipa, a través del sumiso TSJ, y en otros casos impondrá los llamados Protectores Por otra parte, hay que considerar que nos expresamos masivamente en la reciente Consulta Popular, exigiendo el cese de la usurpación de Maduro ¿Podrán los que decidan participar convencer a sus electores de acudir a las urnas?

Personalmente preferiría una intervención de la Fuerza Armada en respaldo a la Constitución. Descarto ese temor de algunos del peligro de que se queden con el coroto. Sus integrantes están conscientes de que están desprestigiados y que la comunidad internacional y los venezolanos no aceptaríamos otra dictadura. Ojalá se produjera un 18 de octubre de 1945 o un 23 de enero de 1958, pero como eso no depende de nosotros, no queda sino apostar a otras opciones. Por lo pronto, pareciera que lo prudente es no descalificar a los dos demócratas designados rectores del CNE, presionar por un frente unitario al que se incorporen Capriles, María Corina y Ledezma y que continúen las negociaciones para lograr mejores condiciones. Si se consiguen, y a falta de otras opciones reales, quizá lo procedente sería votar, a sabiendas de que solo la salida de Maduro y sus acólitos permitirá la recuperación del país y el establecimiento de la democracia.

Demos tiempo al tiempo y confiemos que la presión internacional y la unidad obligue a Maduro a ceder. Por ahora, ni remotamente hemos dado un paso como el de Neil Amstrong, sino más bien un pasito tun tun o como el de la canción del mexicano Bruno de Jesús: dos pasitos para un lado, uno para adelante y otro para atrás. Pero hay que perseverar.

Como (había) en botica: Maduro es directamente responsable por la muerte de cientos de venezolanos por falta de vacunas y de servicios hospitalarios adecuados. También por la escasez de combustibles, medicamentos y otros productos.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

11 de mayo 2021