Con motivo de la admisión y aprobación en primera discusión del proyecto de Ley de Amnistía, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, dijo que había que darle la urgencia debida para aprobarlo cuanto antes y transformarlo en Ley de la República, con la obligación tajante de todos los funcionarios públicos de cumplirla y hacerla cumplir de inmediato so pena agravada. Agregó que a él no le gustaba el apresamiento de personas, porque se suspendía la Libertad que nos es sagrada a todos, agradeció a Dios por el inicio de las discusiones del proyecto que le dará Libertad a todos los presos políticos.
Esto lo dijo quién un año atrás afirmó que a los fascistas había que apresarlos por siempre, sin perdón y sin beneficio procesal. Señaló que los jefes de los fascistas eran Edmundo González y María Corina Machado a quienes habían que perseguir. También el hijo de Nicolás Maduro, “Nicolasito” intervino en la plenaria y entre cosas dijo: “Se debe reconocer al contrario, tolerar las diferencias, en la democracia cabemos todos y nadie debe ser perseguido por pensar y actuar distinto. Este mismo señor, dijo días atrás que los indiferentes ante “el secuestro” de su padre, merecían presión por siempre y ser declarados enemigos de la Patria.
Estas confesiones de Rodríguez y del hijo del depuesto, preso y juzgado, para mí son muy sorpresivas, si son sinceras las reconozco y celebro, si son estratégicas para tratar de evitar lo que posiblemente les viene, se sabrá cuanto antes y la condena popular será contundente.
Tengo la impresión, que no anula la sinceridad, que la presión de Donald Trump surte sus efectos y sus órdenes son acatadas y cumplidas.
Existe gente que reflexiona y se corrige, también quienes hay que presionarlos para que procedan así, los primeros tienen conciencia y valores, los segundos carecen de ellos. Veremos si las confesiones de estos señores se corresponden con los primeros o con los segundos. El tiempo siempre descubre la verdad y nos sitúa en la realidad.
La vida nos presenta sorpresas, algunas agradables y otras no. No sabemos dónde ubicar las declaraciones de Rodríguez y del hijo, el tiempo nos lo dirá.