Nuestra constitución establece que “Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos”. Como se sabe la usurpación es el despojo o apoderamiento ilegal de un bien inmueble, derecho real o propiedad ajena, realizado mediante la violencia o la fuerza, la intimidación, engaño, abuso de confianza o clandestinidad. Es un grave delito contra el patrimonio que implica ocupar una propiedad sin consentimiento del titular.
Lo que muy lamentablemente ocurrió en julio de 2024, cuando Maduro, con la complicidad rastrera de todas las ramas y órganos del poder Público Nacional, desconoció los reales y verdaderos resultados electorales claramente expresados por la inmensa mayoría nacional y asumió el poder con la fuerza, fue sin lugar a dudas una vulgar usurpación y en consecuencia su gestión es ineficaz y todos sus actos son nulos.
Por ello, el nombramiento de Delcy Rodríguez como vice-presidente es absolutamente nulo. Ahora bien, Estados Unidos resolvió reconocerle legitimidad solamente para favorecer sus intereses, para que los convenios que entre ambos suscribieran sean legales, que como sabemos, todos ellos en su mayoría favorecen los intereses de la primera potencia, aunque algunos también a nosotros.
Todos los que comprometieron a sus ramas u órganos del Poder Nacional en la vulgar usurpación, deben ser juzgados y penados, toda vez que el daño que le ocasionaron a la República es inconmensurable y descomunal. Por supuesto, en este momento ese juzgamiento no es posible, pero con el cambio se debe realizar, tamaña barbaridad no puede quedar impune. Cuando se restablezca la democracia con un nuevo gobierno espero lo veamos cuando todas las cosas se pongan en el lugar adecuado.
Con Maduro fuera del poder hemos ganado bastante, pero falta mucho por hacer, aún están enquistados en el poder personas claves del pasado régimen que causaron y continúan causando inmenso daño a todos. Los cambios han de venir muy pronto si queremos elecciones este año. Es absolutamente necesario un nuevo Tribunal Supremo de Justicia y un nuevo Consejo Nacional Electoral y llevar a esos órganos gente muy bien formadas y de honestidad y probidad probadas. Esto se debe hacer ya para celebrar elecciones generales con toda la confianza.