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Un amigo

Quijote
Tiempo de lectura: 1 min.

“Un amigo es un hermano que decidimos, que escogemos”, bien se ha afirmado esa idea. Los hermanos de sangre nos los manda el Creador, los hermanos amigos los escogemos.

“Cuando un amigo se va queda un espacio vacío, un tizón encendido que no lo puede apagar toda el agua de un río”. Así lo dijo y cantó el cantautor Alberto Cortéz, es así, cuando un amigo se va sentimos que algo se nos desprende. Por ello siempre ruego al Señor por el eterno descanso del alma de los amigos idos y para que nos conserve y mantenga la de quienes nos acompañan.

Una leyenda nos indica que dos amigos salen al campo y uno ofende al otro, éste lo anota en la arena, luego lo acaricia y le da amor y lo anota en una piedra. Le pregunta, por qué anotaste lo primero en la arena y lo segundo en un piedra, le respondió, porque las ofensa se las lleva el viento y el amor perdura.

Otra leyenda habla también de dos amigos, uno cómodo y otro necesitado, el primer estuvo años ayudando al segundo hasta que cayó en la mala y no pudo seguir ayudándolo, el ayudado se molestó sobre manera y dijo que ese no era amigo de nadie. La amistad no se puede determinar solamente por lo que recibimos, va mucho más allá, es una convivencia fraterna en las buenas y las malas, es saber que tienes cerca a un hermano del alma. Un amigo es un persona con la que tenemos una relación afectiva, voluntaria y recíproca basada en la lealtad, la confianza plena y el respeto mutuo. Es alguien que brinda apoyo incondicional en momentos de dificultades, comparte alegrías, escucha sin juzgar y ayuda a crecer.

La lealtad, la solidaridad plena y la sinceridad cultivan la amistad.