Escuché un tango que se titula ¿A dónde vas? Se trata de un hombre que deambula cabizbajo por las calles de Buenos Aires, con el deseo de irse sin saber para dónde y cuándo pasa al frente de una tienda, un maniquí le pregunta ¿A dónde vas? Si aquí todavía venden la foto de Gardel, aun podemos escuchar la voz de Rivero en el boliche de San Telmo, las tardes de Buenos Aires con bufanda y un buen café son excelentes y nuestras avenidas siguen siendo las mejores y aunque sea pan duro comemos.
Traigo esto a colación porque recientemente me encontré con un amigo, algo tristón, que me dijo estaba pensando en irse del país, sin saber para dónde. Le respondí, para dónde vas, si por lo que sufrimos está saliendo y vienen tiempos muy distintos y muchos mejores, si solo estamos esperando fecha para la realización de elecciones generales que nos darán un nuevo y mejor gobierno y, si son el próximo domingo, las gana María Corina Machado triplicando al segundo, si la barbaridad, la cárcel, la tortura y hasta el asesinato pronto se van y salen para siempre, si la corrupción será sustituida por la ética, la moral y la honestidad, si empezaremos a vivir mejor en desarrollo integral del país, si la aguda crisis de los servicios públicos se acabará, en fin si pronto, muy pronto, saldremos de la ignominia.
Me respondió ¿crees en eso?, le dije, no solo creo, estoy absolutamente seguro de que así sucederá, la salida de esta sin razón está muy próxima e iniciaremos entre todos la construcción del país deseado. Entonces me respondió, pospongo mi salida con la esperanza que tú me trasmites con el ruego de mañana no sentirme defraudado, a lo que le agregué, lo que te he dicho mañana me lo agradecerás. Nos despedimos con un hasta pronto.
Dado el alto grado de dependencia de Estados Unidos, que este régimen admite y al parecer aplaude con la idea de permanecer en la concupiscencia del poder, estamos sujetos, insólitamente, a sus decisiones y eso supone esperar que USA determine la fecha de nuestras elecciones; en esa muy lamentable situación nos encontramos, a nadie le gusta lo que nos ocurre, pero no tomamos las medidas necesarias y urgentes para quitarnos de encima el malestar, estoy seguro que cuando nos dispongamos lo lograremos y esa disposición debe manifestarse cuanto antes, ya que el pasar del tiempo nos descontrola más y retarda nuestro anhelado desarrollo integral, material y espiritual.