Mis chuchus queridos: Los que se quedaron cuando nada los obligaba
Nashla Baéz
La Universidad Central de Venezuela carga sobre sus hombros algo que siempre ha irritado a los poderosos: la conciencia crítica del país. Pero hoy, esa conciencia tiene el pelo plateado, las rodillas cansadas y una vocación que duele porque es a prueba de hambre.