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NACIONALIZACIÓN DEL PROCESO  DE RECUPERACIÓN VENEZOLANA

Opinión
Tiempo de lectura: 1 min.

Venezuela vive desde febrero del año 1999 un proceso de colonización de la estructura del poder e imposición de un modelo sociocultural contrario al que nos otorgamos desde tiempos republicanos. 

El resultado ha sido catastrófico para el país, la región y el mundo, destruyendo lo interno y amenazando hacia afuera, pues el proceso ha sido contaminado de droga, blanqueo de capitales, contrabando, comercio ilícito, violación de derechos humanos y ha producido un éxodo migratorio récord.

La descomposición alcanzó dimensión dantesca, la población participó intensamente mediante todas las vías políticas para retomar la institucionalidad, inclusive demostrando su triunfo electoral pero desconocido por el régimen.

Estados Unidos, en el marco de su visión geoestratégica actuó, apresó al impostor Maduro y lo somete a juicio e interviene en el proceso de Recuperación Nacional mediante un proceso tutorial usando la estructura autocrática-cívico-militar responsable del desastre.

Desde Enero “el tutor y los tutorados” han conducido un proceso de recuperación cuyos avances y resultados no llenan las expectativas del país y presenta desaciertos que son rechazados por la población y el liderazgo no comprometido con el régimen y su tutor.

En los ocho meses de existencia del proceso de recuperación destaca la simbiosis entre Estados Unidos y el régimen, hoy representado por Delcy y Jorge Rodríguez con el soporte de Cabello y la estructura militar policial. A ello le agregaron a ex diputados que participaron en la fenecida asamblea del 2015, cuyo periodo venció en el 2020.

La neo administración del país está avanzando en acuerdos energéticos pero no muestra la misma diligencia en materia electoral y además hace uso de procedimientos cupulares enmascarados.

Venezuela reclama un proceso que privilegie el retorno al estado de derecho con un proceder a “Cielo Abierto” y que implique la NACIONALIZACIÓN DEL PROCESO DE RECUPERACIÓN NACIONAL”, la improductiva estrategia de tres fases con el adendum del diálogo entre participantes no representativos del país debe ser desplazada mediante una representatividad actualizada para resolver la organización y ejecución de las elecciones. 

La sociedad civil debe organizarse para lograr la conducción de la recuperación nacional.

Una plataforma para integrar propuestas y coordinar acciones es un paso necesario.

Venezuela requiere avanzar en materia electoral para legitimar a sus gobernantes, que deben ser producto de elecciones libres competitivas y transparentes. 

Nacionalizar la recuperación es alinear acciones y decisiones con el texto CONSTITUCIONAL.

 Septiembre 6/2026