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El Problema Venezuela...es su petroleo (II)

petroleo
Tiempo de lectura: 4 min.

¿DEMASIADAS VENTAJAS?

Siguiendo el razonamiento del primer artículo, sobre esta pequeña serie que título el PROBLEMA VENEZUELA, en el que intento demostrar que viene siendo la “causa eficiente” de muchas de las explicaciones que queremos darnos, esta vez apoyo esa inferencia revelando las inmensas ventajas que su explotación tiene sobre otras actividades económicas internas y las que posee en el ámbito internacional. Ninguna de ellas reúne la acumulación de ventajas que tienen los hidrocarburos venezolanos. Una por una. 

DEMASIADAS RESERVAS 

A pesar de la todavía discusión acerca si Venezuela posee o no los 303.221 millones de barriles de reservas probadas que normalmente se invoca, ese valor aparentemente se acerca a la verdad. La OPEP, por ejemplo, asi las registra y otras organizaciones lo hacen. Se nos dice que superan las de Arabia Saudita, Iraq o Kuwait y que estamos algo por encima de las de Canadá. Para tener una idea de magnitudes, las reservas probadas de los Estados Unidos alcanzan a 46.000 millones de barriles y representan un 15% de las nuestras. No tiene por qué sorprendernos, entonces, la avidez por este recurso del gobierno de la de la gran potencia del Norte, de las empresas de ese país y las de muchos países europeas y asiáticos.

Desde luego, el hecho de poseer ese recurso bajo tierra no basta y, como se nos ha repetido hasta la saciedad, hay que extraerlo, hay que producirlo y venderlo para convertirlo en riqueza efectiva de verdad y, para ello necesitamos muchas, muchas condiciones y requisitos que a veces nos alejan esa posibilidad. Otra ventaja se nos agrega.

DEMASIADO BIEN SITUADO

En toda la mitad del hemisferio occidental y tan cerca del principal consumidor del continente, aun cuando Canadá y Méjico hacen frontera con ese gran comprador y ahora Guyana, recién convertida en gran productor posee ventajas geográficas similares. Si nos vamos al Medio Oriente, principal fuente petrolera del mundo y comparamos la distancia en línea recta entre los principales productores de crudo y los Estados Unidos, esta se encuentra entre 10 a 13 mil km. y las rutas marítimas de navegación llegan hasta 16 mil o 22 mil km. dependiendo del camino escogido.  La distancia promedio entre Venezuela y aquel país llega a unos 4,5 mil km. Pero, hasta el Golfo de Méjico, a donde viaja principalmente nuestro producto, es de unos 2 mil km.  

DEMASIADO COMPETITIVO

A ello se añade que ese petróleo venezolano sigue siendo muy competitivo en producirlo, si se le compara con la producción del Norte o con la de otros productores lejanos de Occidente. El promedio de costo osciló entre 2,33 en 1997 a 4,05 US$ diez años después (2007) y a US$ 11,09 en 2012. Ahora puede estar entre US$ 13, crudo liviano y US$   27/33 crudos pesados. En Arabia Saudita en el orden de US$ 4 a 10, según se mida y en los Estados Unidos en el orden de US$ 20 a 40.

Son verdades que nos impone la realidad y que han de ser sopesadas para medir la fuerza y el peso que tienen los hidrocarburos en el desempeño global de Venezuela, por lo que su manejo nos obliga a una reflexión que va más allá de solo explotarlo económicamente, como si fuésemos inducidos por un determinismo económico.

¿DETERMINISMO ECONOMICO?

El recurso natural, juega desde luego, un peso sustantivo en el desempeño de una sociedad y, en el caso nuestro con mayor razón el petróleo, por lo que nos encontramos en una situación similar a las explicaciones de la economía clásica. El comercio exterior, para aquellos que tenían cercanía al mar o a los océanos, la agricultura para los que tenían tierras fértiles dominó la interpretación de los orígenes de la riqueza y el bienestar de los pueblos. Mercantilismo, fisiocracia y la Renta de la Tierra de David Ricardo son buenos representantes de esa interpretación. Nosotros estamos sometidos a una especie de “ley natural”, a un cierto determinismo que condiciona el desempeño global de nuestro país. Luego, debemos preguntarnos si ello es inevitable y si estamos obligados a someternos a esa ley o, si es posible, intervenir ese proceso con criterios más integrales. 

Ya, en tiempos pasados fuimos advertidos por Terry Karl y Jefrey Sachs de estos peligros. Por supuesto, la respuesta de dejar de explotarlo sería absurda e inadmisible porque estaríamos violando los más elementales principios económicos que nos dan esas ventajas, pero, a la vez, tenemos que reconocer y admitir que su explotación conlleva riesgos y desventajas que debemos aprender a administrar y manejar sabiamente y asi evitar los impactos negativos que ha causado en el pasado. De esas desventajas y riesgos hablaremos.

  1. ^

     Ello hablando solo de petróleo y sin contar las reservas de gas.

  2. ^

    Ver pubs. USGS (US Geological Survey) 

  3. ^

    [3] Conscientes estamos, antes de que los más expertos nos llamen la atención de que hay variables en el tema competitividad que también cuentan y no están aquí, tales como transporte, grados API, etc., etc., pero la afirmación, aunque gruesa sigue siendo válida.

  4. ^

     Cifras tomadas de Lahoud, D. “El petróleo y su influencia en la economía venezolana” Temas de Coyuntura.2016/17

  5. ^

     "The Paradox of Plenty: Oíl Booms and Petro-States" (La paradoja de la abundancia). Terry Lynn Karl. 1997. University of California Press. Jeffrey D. Sachs y Andrew M. Warner. “La maldición de los recursos naturales” European Economy Review. 2001.