El pasado miércoles 28 de enero, el secretario de Estado Marco Rubio acudió a la audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de los Estados Unidos. Aunque en el título se indica que el tema era la política hacia Venezuela, en el transcurso de la audiencia se trataron otros temas de relevancia global.
Hasta ese día, en la única comparecencia que había tenido ante los medios sobre Venezuela, el secretario de Estado no había priorizado ni la democracia ni el bienestar como ejes de la política de EE.UU. hacia Venezuela. En la deposición («testimony», presentada por el secretario de Estado antes de la audiencia en el Congreso, tampoco se menciona a la democracia ni las fases de la política señaladas el 7 de enero.
El desarrollo de la audiencia, sin embargo, permite identificar a través de las preguntas de los senadores y las respuestas del secretario de Estado, algunas pistas sobre la forma en que el gobierno de EEUU considera la estrategia en Venezuela. Las preguntas de los senadores Murphy (minuto 58 del video), y Scott (1h:33m) se enfocaron especialmente en los objetivos y el cronograma de las acciones que se plantea EEUU.
Cuatro aspectos mencionados por el secretario de Estado resultan relevantes para intuir las acciones de los próximos meses por parte de EEUU en primer lugar, está la mención sobre las expectativas de EEUU sobre los cambios. Se espera que Venezuela sea «amigable, estable, próspera y democrática», y que se pueda mantener con el país una relación de cooperación como había sucedido en el pasado.
Un segundo aspecto que destacó el secretario de Estado varias veces es la imposibilidad de que la transición se haga con celeridad. Según sus palabras, la transición «llevará tiempo». Y citó las experiencias de transición de España y Paraguay. En este punto el secretario de Estado fue enfático al señalar que no son procesos lineales, que pueden oscilar, muy diferente al enfoque propuesto sobre las fases (estabilización, recuperación, y transición).
Expresó con bastante claridad el secretario de Estado un tercer aspecto: se requiere más y mejor información para tener una estrategia depurada en Venezuela. De allí la mención sobre el desplazamiento de equipos diplomáticos para realizar el trabajo requerido en el terreno de los acontecimientos. Luego de varios años de ausencia del país es obvio que se requiere actualizar el mapa de actores y opiniones que existen en este momento. Estos insumos son fundamentales para la identificación de opciones.
Finalmente, el secretario de Estado propuso algunas consideraciones que debería tener el «cambio de la dinámica» en Venezuela. La primera consiste en la necesidad de contar con la «representación de todos sectores» que pudieran tener actividad política y social en el país.
En segundo término, hizo especial mención de la diversidad de expresiones que tiene la oposición democrática de Venezuela. Y, en tercer lugar, señaló el grado considerable de apoyo electoral que puede tener el gobierno (15% – 20%). También señaló la importancia de que se produzca la reconciliación de la sociedad.
Resulta bastante plausible, por los énfasis señalados por el secretario de Estado, que EEUU se ha dado un plazo de varios meses («cuatro o cinco») para tener una idea más precisa de la estrategia que puede desarrollar en la transición a la democracia en Venezuela. Si esto es así, y, tal como dice el secretario de Estado se ha reconocido que este proceso (la transición) no es lineal, se puede inferir que EEUU está haciendo las tareas necesarias para alcanzar este objetivo.
Es de esperarse que en las próximas semanas los equipos encargados sostendrán múltiples contactos con la gran diversidad de organizaciones políticas y sociales de Venezuela para conocer sus posiciones en esta compleja situación.
Visto que EEUU avanza en los términos descritos, es bastante claro que la oposición democrática está ante una oportunidad excepcional. Se trata de que la multiplicidad de actores políticos y sociales de la oposición acuerden las bases y procesos sobre los cuales puede avanzar una transición inclusiva a la democracia en Venezuela.
Es sabido que estas bases y procesos van mucho más allá de realizar elecciones competitivas. En las consultas que seguramente iniciarán con celeridad los representantes de EEUU, este aspecto será el tema central. Esperemos que a la brevedad se puedan generar estos acuerdos. En palabras del secretario de Estado es el tiempo de «decisiones inteligentes». No puede ser más urgente.
X: @marinojgonzalez
4 de febrero 2026